miércoles, 18 de junio de 2008

EI espíritu misionero es un elemento esencial en la Compañía de Jesús

EI espíritu misionero es un elemento esencial en la Compañía de Jesús


EI espíritu misionero es un elemento esencial en la Compañía de Jesús, que fue fundada "para la propagación de la fe". La Orden nace en el momento de la apertura del mundo y de la gran expansión de la Cristiandad. Ignacio nació un año antes del descubrimiento de América, y fundó la Compañía en 1540, cuando los españoles llegaban a Chile, que de alguna manera marcaba la última frontera del imperio español.

Era una Orden nueva en un mundo nuevo. Las palabras del Señor, "id por todo el mundo", parecían resonar con más fuerza y cobrar un significado apremiante. Nunca como entonces, desde los tiempos apostólicos, se había sentido en la Iglesia con tanta urgencia el mandato de la misión. Vamos a recordar los principios misionales de la Compañía y, tras un breve recuerdo de su expansión universal y de su presencia en América, nos detendremos en la más famosa de sus misiones.

a) Tres normas misionales

Tres normas fundamentales van a marcar la labor misionera de los jesuitas: la movilidad apostólica (disponibilidad), la adaptación misionera (inculturaci6n), y la promoci6n humana:
1 ° La movilidad apostólica. - En las bulas fundacionales de los papas Paulo III y Julio III, Ignacio y sus compañeros se obligan "a ir inmediatamente, en cuanto esté de nuestra parte, sin tergiversaciones ni excusas, a cualquier parte del mundo a donde nos quieran enviar, o a los turcos, o a cualesquiera otros infieles, a aquellas partes que llaman Indias, o a otras tierras de herejes, cismáticos o fieles cristianos". El destino de Javier a las misiones es un ejemplo admirable de movilidad apostólica.

2° La adaptación.· San Ignacio dejó a los jesuitas orientaciones muy claras de adaptación a las personas y los pueblos evangelizados y se resumen en dos actitudes: 1) la captación psicológica de las personas destinatarias del mensaje cristiano: el "hacerse todo a todos para ganarlos a todos", de san Pablo, que san Ignacio explicó con una formula muy ingeniosa: "entrar con la suya para salir con la nuestra", y 2) la inculturación, el conocimiento, estima y aceptación de los valores culturales de los pueblos evangelizados, de sus tradiciones, lenguas y costumbres. Así, el P. Roberto Nobile vivirá como un brahmán indio y el P. Mateo Ricci como un mandarín chino. Los jesuitas de Paraguay estaban obligados a conocer la lengua indígena, antes de recibir la ordenación sacerdotal.

3° La promoción humana de los pueblos indígenas. La tarea evangelizadora iba acompañada de la enseñanza de conocimientos humanos, oficios artesanos y progresos técnicos, es decir, de una promoción educativa y social. San Ignacio cuando envía al P. Juan Núñez Barreta a Etiopía, le inculca que los misioneros vayan acompañados "por algunos hombres de ingenios, para darles industrias de hacer puentes para pasar ríos, y fabricar y cultivar las tierras, Y pescar, y otros oficios, y algún médico o cirujano, porque les pareciese [a los etíopes] que su bien todo, aun corporal, les viene con la religión".

Toda la historia misionera de la Compañía está inspirada en estas normas. Es una historia colectiva, cuyo protagonista es la Compañía como grupo compacto, perfectamente coordinado por la obediencia. De ahí la sensaci6n de solidez y eficacia que tienen sus misiones y la rápida extensión de las mismas.

b) Expansión de las misiones de los antiguos jesuita.

En el techo de la iglesia de San Ignacio de Roma un pintor extraordinario, el hermano Andrea Pozzo (1642-1709), pintó el triunfo del nombre de Jesús extendido por la Compañía en todo el mundo. La propagación planetaria de la Compañía está simbolizada en las cuatro alegorías de las partes de la tierra. Europa es una matrona dominadora, con cetro y corona, sobre brioso corcel. Asia cabalga a la grupa de un camello. América, con diadema de plumas y el torso desnudo, esgrime su lanza contra una fiera salvaje. África sostiene un colmillo de elefante que contrasta con la serenidad de su rostro moreno. Son alegorías muy barrocas, propias del gusto de la época. y muy barroco es también el espíritu de exaltación a Ignacio y a su obra. Sin embargo, el mensaje de aquella pintura no es exagerado. A la muerte de Ignacio, los jesuitas se habían hecho presentes en todas las partes del mundo, y en años sucesivos las cristiandades por ellos fundadas ganaron en extensión y profundidad.

La expansión misionera de la Compañía comenzó por el Extremo Oriente. Javier abri6 el primer surco de una cosecha que continuarían sus seguidores en la India, la China, el Japón, el Sudeste Asiático, las Islas del Pacifico, y tierras de África comenzando por Etiopia, y el Congo. Los nombres de Roberto Nobile, de Mateo Ricci, de Alejandro de Rhodes, de San Juan de Brito o de San Pablo Miki con sus compañeros de martirio en la India o el Japón, del Beato Diego Luis de S Vitores, etc., evocan aquellas gloriosas misiones de Oriente, que fueron modelos de adaptación misionera, de contactos culturales fecundos y, no" pocas veces, de heroicas proezas y persecuciones.

América ofrecía también a los misioneros jesuitas su inmensidad misteriosa. Las misiones americanas de la Compañía se organizaron desde los tres países católicos que tenían dominios en Ultramar: Portugal (desde 1549), España (desde 1566) y Francia (desde 1625).

Entre los misioneros de las tierras portuguesas hay que recordar al canario Beato José de Anchieta, médico, científico, poeta y padre del Brasil moderno. Brasil, como tantas otras tierras de misión, es un fruto del anhelo y del sacrificio de los misioneros. Los cuarenta mártires del Brasil, Ignacio Azevedo y sus compañeros, murieron en el mar a manos de unos piratas calvinistas, en 1570, que los asaltaron cuando navegaban a la altura de las islas Canarias rumbo a las misiones. Casi todos los mártires eran jóvenes llenos de esperanzas, que acaban de salir del noviciado. "No lloréis, hijos. No llegamos a Brasil, pero vamos a fundar hoy un colegio en el cielo"·

Y entre los misioneros franceses no podemos olvidar a los evangelizadores de los pieles rojas de América del Norte, en las tierras de Canadá y de los Estados Unidos. Sus misiones se desarrollan entre los indios Luronese-iroqueses, en medio de una naturaleza de grandes lagos y nevadas montañas. La misión entre los hurones fue una de las misiones más difíciles de todos los tiempos. Un país gigantesco que había que recorrer en frágiles canoas, en el que encontraban la resistencia de los indígenas un ritmo de conversiones lentísimo; una existencia constantemente en vilo y un acoso pertinaz por parte de tribus hostiles como los iroqueses. La rudeza del ambiente contrasta con la finura espiritual de aquellos misioneros. Es una misión heroica que fracasa. Pero triunfa con la sangre de los ocho santos mártires jesuitas del Canadá, San Juan de Brébeuf y sus compañeros, muertos entre 1642 y 1649. La misión que ellos fundaron se dispersó, pero los cristianos supervivientes extenderán las semillas de la fe en pueblos vecinos.

[Resumen del nº 1 del capítulo: Los Jesuitas en América Española: Gloria y Cruz de las Reducciones del Paraguay, en el libro de Manuel Revuelta, "Once calas en la Historia de la Compañía de Jesús”, págs. 115-118, Universidad Pontificia de Comillas, Madrid 2006]

Tomado de la Hoja Informativa Jesuitas en Misión. Mayo 2008, número 383

http://www.revistaecclesia.com/index.php?option=com_content&task=view&id=4742&Itemid=60

martes, 17 de junio de 2008

DESARROLLO DE LA NOVELA HISPANOAMERICANA EN EL S. XX

DESARROLLO DE LA NOVELA HISPANOAMERICANA EN EL S. XX


La novela Hispanoamericana tiene dos líneas de desarrollo:

1.Novela de observación, costumbrismo heredado del s. XIX que predomina hasta 1926.

2.Novela artística, caracterizada por un gran virtuosismo en la técnica narrativa e incorpora innovaciones al texto. Después de 1926 desemboca en una novela americana de narrativa fantástica creadora y de la angustia social. Son ej. BORGES, Roberto ALRLT, José DONOSO e incluso Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ que acaban con la novela de observación. Se sienten empujados a producir novelas autóctonas americanas y que reflejen la situación de ese continente. Es lo que Carlos FUENTES, RUFO o GARCÍA MÁRQUEZ llamaron movimiento específicamente americano. Pretende ser una novela renovadora con un modelo propio americano, busca lo universal en lo específicamente americano. Algunos escritores se preocupan por el asunto de la condición humana en sí como BORGES, Ernesto SÁBATO, Eduardo MAYEA.

Otro grupo, M. A. ASTURIAS y Alejo CARPENTIER encontraran principios de identidad americana en los libros sagrados de las culturas pre-hispánicas como POPOLVUH (Biblia de los indios mayas de Guatemala) aunque no niegan sus lazos con Europa. Su propuesta es como llegar de lo europeo a lo pre-hispánico.

Estos cultivadores de la novela artística del primer grupo son herederos de la cultura europea, y de CARPENTIER y ASTURIAS que son americanistas, ya que buscan las raíces en lo pre-hispánico.

En Latinoamérica no va unida a unida a un desarrollo social, desde la colonia, donde estaban prohibidas las novelas, enfrentarse a esta situación, puede hacerse de varias maneras, de un modo estridente como lo hace GARCÍA MÁRQUEZ en La mala hora. Ya a partir de los años 60 se aplica la experimentación lingüística. BENEDETTI usa la literatura ara establecer una nueva relación entre literatura y política (años 40) BORGES opina que el escritor tiene que ser neutral, autónomo, separado de su contexto económico, político y social. Se mantuvo neutral en cuanto a política. Argentino que vivió en Suiza la mayor parte de su vida, protegido del mundo exterior, encerrado en su mundo literario. En su opinión el escritor debe ser sólo un escritor, el 1er BORGES era más comprometido con su entorno, hablaba de su país, luego se encerró en su biblioteca. Está en contra de la literatura comprometida. Este tema ha sido muy debatido en la literatura hispanoamericana.

Óscar COLLAZOS, Literatura en la Revolución y Revolución en la literatura dice que lo importante en la novela hispánica está en su relación entre producto literario y sociedad. Desató polémica porque creía que buscaba su identidad en la literatura, mantuvo polémica con VARGAS LLOSA y CORTAZAR para quien el escritor hispanoamericano tiene una responsabilidad frente al contexto cultural y político del que parte. Su postura es compleja, tiene más de una cara, insiste en que una novela revolucionaria no es la que posee un contenido revolucionario sino que es la que procura revolucionar la novela misma, el genero. Esta aportación es muy valiosa porque significa que se introduce en la reflexión del género novela que queremos, distingue entre panfleto y novela.

Los grandes novelistas no se fabricaban a base de buenas intenciones y de una militancia política, sin dudas tiene que ser algo más, un creador que piensa y que aporta ideas nuevas, un hombre que lograba una obra que era fruto de una confrontación del artista con el lenguaje.
Según VARGAS LLOSA, la novela tiene una manera autóctona de existir, aunque usa mucho la historia para escribir sus novelas.

Entre el año 1960 y 1940 comenzó el declive y posterior apagamiento de la novela tradicional y Roberto ARLT y ASTURIAS gestaron la nueva novela, hacen literatura renovadora pero no eran conocidos fuera de América, esto ocurre a partir del llamado BOOM.

En los años 40 hay datos contextuales no estrictamente literarios que tienen una lectura como reflejo de literatura hispánica. Cae la república española y muchos intelectuales marchan a América, el exilio fue muy importante en Méjico y Argentina.

La Guerra Mundial puso fin a la literatura europea y también por eso los americanos se quedan sin nuestras exportaciones, empezando así a fijarse en su propia literatura. Se traduce WOLF, KAFKA y autores como CONETTI.

El asunto esencial que hace posible la novela revolucionaria es la revolución castrista apoyada por el mundo en 1959 que hizo que GARCÍA MARQUEZ, VARGAS LLOSA, CORTAZAR se trasladasen a La Habana y comenzasen la labor en la revolución Nueva Colonia, luego con el desastre fueron todos disidentes menos GARCÍA MÁRQUEZ.

Lo esencial fue el surrealismo que triunfó en El señor presidente de ASTURIAS, que construye un fragmento en el que se describe una fuga de un personaje, Pelele, que se escapa en un tren. ASTURIAS hace que el discurso del personaje unido al miedo y al movimiento del tren se exprese mediante un solo tiempo verbal. El resultado son frases sin sentido entrecortadas (surrealismo).

BORGES también tuvo un momento surrealista, CARPENTIER también habló de ello, el surrealismo lo enseñó a ver texturas: “me enseñó a ver aspectos de la vida americana que yo no había advertido”.

Ernesto SABATO (mayor que los demás) se vincula y conoce a los surrealistas, dice que esa fue su etapa más real y más próxima a la existencia.

Todo es por la visión / idea de desintegración de la realidad, visión fragmentaria de la realidad.

Surrealismo:
Género de la vanguardia. Comenzó en 1924 oficialmente mediante un manifiesto.

Dadaísmo:
Zurcí, contexto donde se exhibían gran cantidad de artistas y escritores, promueven la idea de lo absurdo. Concepto de la vida absurda y en la práctica un arte burlesco, eliminando criterios.
Cavaret Voltaire, un grupo de expatriados y un estudiante de Filosofía rumano: Tristán Tara escogieron un término, DADA.

Como modalidad literaria emplea una expresión práctica que tiene una fórmula base dictada por Tara, que se mezclar palabras y luego sacarlas al azar para formar un poema, aunque no todos los aspecto del dadaísmo son tan absurdos.

BRETÓN formuló una estética para el surrealismo a partir de las teorías de Tara para el dadaísmo (rechazaba el método y la literatura y el arte).

El surrealismo no rechaza el método ni la literatura y el arte, trata de trascenderlos.

Se llama nueva novela porque los escritores de los años 40, 50, 60, dejan de criticar y dan sus opiniones a través de la novela, no son panfletos pero contribuyen a formar la personalidad e identidad de la novela americana.

En 1961 hay una novela que narra a historia de la nueva novela americana El astillero de ONETTI. Es una novela revolucionaria, no hay narrador ni cronología accesible pero tiene un acto constructivo.

La muerte de Artemio Cruz, 1968, Carlos FUENTES.

Sobre héroes y tumbas, SABATO

100 años de soledad 1967, GARCÍA MARQUEZ

La invención de Morel, 1940, Adolfo BIOY CASARES

La vida breve. 1950, ONETTI

Los pasos perdidos, 1953, CARPENTIER

Pablo Páramo, 1955, RULFO.

Son novelas que usan la experimentación lingüística, novelas urbanas que narran la realidad de la ciudad, que proceden de la Vanguardia europea. Con novelas antropocéntricas, tienen como centro al hombre urbano.

Crean espacios geográficos de carácter mítico, tiene su origen en los escritores latinoamericanos influidos por la lectura de FAULKNER. Lugares creados por el artista para contener su obra, obedece a un deseo de universalizar el discurso.

El lenguaje es definitivo y dentro del lenguaje, el punto de vista espacio-temporal y hay tendencias al múltiple punto de vista, no hay miedo a romper la causalidad y el proceso causa-efecto. El tiempo se supera, el espacio también.

1918 Tristán TZARA publica un manifiesto donde mezcla sus ideas sobre arte con letra, números y varias cosas. El dadaísmo no crea, destruye, incurres en una contradicción continua, 1ª dice como se hace un manifiesto pero luego niega la utilidad de ellos. No hay nada sistemático en el dadaísmo. Niegan el sistema. Automatismo psíquico permite profundizar en “ mi yo “ y buscar texturas.
El surrealismo busca lo mejor de las acciones humanas.

Lo real maravilloso de CARPENTIER, ensayo en el que define lo maravilloso en América, que es lo no esperado, lo que surge de la práctica europea y lo interpreta en el contexto americano y que luego se vino a denominar realismo-mágico, denominación comercial.

El contenido del maravilloso surrealista es el sueño, la acción y contenido de misterio también, como una introducción involuntaria en algo oscuro pero de una manera accidental y fortuita. Crea una cadena sin fin que trae consigo una cadena de imágenes superpuestas, es el camino hacia el monólogo interior. La única exigencia es que esas imágenes deben ser nuevas, chocantes e intensas. A veces parecen juegos verbales como en Rayuela, herencia del surrealismo. CORTAZAR dice que Rayuela es una antinovela surrealista. Cuando conoce el realismo este ya había culminado, al contrario que ASTURIAS y CARPENTIER. Muy joven publica un artículo “Un cadáver viviente” (1949), recogido porque después va a ser muestra de su propuesta literaria, es un artículo en defensa del surrealismo ya que SASTRE y CAMUS estaban proponiendo el existencialismo.

BOOM-60
Expresión un tanto periodística para designar un efecto editorial, la literatura hispanoamericana se empieza a traducir con gran éxito.

Las condiciones del Boom de los años 60 fueron factores de mercado. La editorial de Carlos BARRAL en Barcelona publicaron novelas como 100 años de soledad, Rayuela con gran éxito.
Podemos hablar de dos grandes tendencias:

*Surrealismo

*Figura de Jorge Luis BORGES que representa una práctica literaria de alejamiento de la realidad por medio de la fantasía.

Las dos vías no pretenden huir de la realidad, sino verla desde otro ángulo y acceder más profundamente a la realidad. Para llevar a cabo esta inmersión en la realidad tiene que haber unos cambios de técnica, de discurso literario, de recursos técnico. Esto se inicia en los años 30. Se produce en ese momento el surgimiento del concepto “realismo mágico”, que proviene de la renovación literaria.

El realismo borgico hace referencia a la literatura de la fantasía mediante la mirada desde otro punto, origina otra literatura cuyas historias no pertenecen completamente al mundo real. Se mezclan historias corrientes con fenómenos “paranormales” y la acción continua de manera normal, son interrumpir la narración.
Gracias al Boom la literatura hispanoamericana fue muy consumida.

Hay dos extremos térmicos que resultan muy importantes y que forman parte de nuestro mundo contemporáneo:

1º Las obras tienen una estructura muy visible, de tal manera que la confección es una aportación artística de la obra, por eso se exhibe y no se oculta. Es una propuesta artística que funciona como respuesta a la desintegración caótica del mundo. La respuesta será como la de CORTÁZAR, que hace que la novela sea como la vida, caótica.

2º Fragmentarismo de las novelas, y ambigüedad de estas que son un reflejo de la desintegración. Hay una idea principal que resume esto, la deconstrucción de la novela, desintegración del lenguaje que puede llevarse a cabo mediante dos posturas diferentes.
Carlos FUENTES y CORTÁZAR proceden a la desintegración lingüística como un acto de fe en la palabra. Deconstruyendo el lenguaje pueden expresar la verdad mediante la palabra. Por otro lado, otros escritores como BORGES o SARDUI escriben sobre la imposibilidad de que la palabra pueda contener al mundo.

Son dos posturas opuestas pero complementarias. En definitiva, se puede decir que la novela del Boom es una sublevación y que constituye el momento del paso de lo mimético a lo simbólico, que quiere decir que pasamos de la imitación a la interpretación. Esto es muy importante para entender la novela moderna.

El rechazo del realismo, desaparece la novela rural, de tema rural. A la vez que desaparece la novela rural, desaparece la novela que no esté comprometida con la fundación humana. Aparece la novela metafísica. La superación de la observación, la sustitución de esta por el mito y relacionado esto con los aspectos misteriosos de la realidad. Desconfianza de algunos conceptos como amor (como concepto existencial). Énfasis en los aspectos misteriosos de la realidad, aquellos que son inexplicables según los lugares de la lógica. Al mismo tiempo, se produce la desconfianza alrededor de algunos conceptos como el amor. Énfasis en la incomunicación en la sociedad.

Hay que destacar el concepto de la “muerte” que se convierte en un tema desaparecido. Huye de los temas convencionales de la novela tradicional, motivos recurrentes en la novela realista. Estos temas van a estar presentes aunque en el fondo de otros ausentes.

Otro de los asuntos temáticos que esta novela va a desarrollar es la rebelión contra todos los tabúes morales; superarlos mediante el humor y la creatividad. El humor es un camino para profundizar en la realidad, así como el erotismo y algunas pinceladas de sadismo que no hay en la literatura del s. XIX.

La técnica narrativa:

Abandono de la estructura lineal y lógica, porque esa estructura significaba un mundo ordenado. Esa estructura se va a remplazar por otro que represente un nivel más profundo.
El orden ilógico estaría más de acuerdo con la estructura espiritual de los narradores. El tiempo cronológico lineal desaparecerá. Este es uno de los aspectos más llamativos de la novela del Boom.

Los escenarios realistas también son sustituidos normalmente por espacios imaginarios. El narrador ya no es uno sino que son o pueden ser varios, además son ambiguos. Aparecen elementos simbólicos que en un principio no parecen tener gran importancia pero que en una segunda lectura se aprecia su importancia. Hay énfasis en la ficcionalidad de lo que se cuenta. El autor tiene interés en iniciar el debate de la obra dentro de la obra, y así, hacernos ver que esa novela es una posibilidad de las múltiples existentes. Rebelión de la presentación única de la verdad. Hay infinitas lectura posibles de esa realidad.

El autor de este tipo de novelas es muy frágil, ya que comparte su poder con el lector, porque cada vez que el lector lee la obra, hace una nueva novela.

Alejo CARPENTIER (cubano, 1904-1980)

Nació en la Habana, el 26 de diciembre de 1904. Hijo de un arquitecto francés, a los doce años se trasladó junta a su familia a París, donde vivió por unos años. Allí comenzó sus estudios de teoría musical, para luego retornar a Cuba y comenzar la carrera de arquitectura, que no concluiría. Luego ejerció el periodismo y se unió a movimientos de izquierda, siendo encarcelado y exiliándose luego a Francia. Fue testigo del nacimiento de la vanguardia europea y de la decadencia del Modernismo, integrando el Grupo Minorista junto a intelectuales como Nicolás GUILLÉN; que postulaba tanto la renovación estética como la crítica al régimen del dictador Gerardo Machado. En París se introdujo al movimiento surrealista que lideraba André Breton, y se vinculó con Eluard, Aragon, Prevert y Artaud.

En 1933 publicó su primera novela, Ecué-Yambá-ó, donde se marca un estilo nativista que luego cuestionaría. Regresó a cuba y dirigió el diario Tiempo Nuevo, a la vez que dictaba clases de música en la Universidad. En 1943 realizó un crucial viaje a Haití, donde el contacto directo con la cultura haitiana y la asistencia a una ceremonia de vudú fue determinante para definir “lo real maravilloso” que conformaría el realismo mágico de su novela El reino de este mundo (1948). Entre 1945 y 1959 vivió en Venezuela, donde escribió Los pasos perdidos Guerra del tiempo (1958), donde en el cuento “Viaje a la semilla”, pasado y presente se complican hasta invertir la relación temporal. (1953), novela inspirada en un viaje por el Orinoco donde se sintetizan las claves estilísticas y temáticas del autor; y el volumen de cuentos.

En 1959, con el triunfo de la Revolución Cubana, regresó a su patria y ocupó diversos cargos culturales y diplomáticos. En 1962, mientras ejercía el cargo de embajador en Francia, publicó El siglo de las luces, novela histórica situada en la Revolución Francesa en las Antillas. En El recurso del método (1974), profundiza sobre la imagen del dictador latinoamericano que también retratan GARCÍA MÁRQUEZ, ROA BASTOS y más tarde VARGAS LLOSA. CARPENTIER tuvo una gran influencia en estos y otros autores. Se ha mostrado interesado en el arte barroco en diferentes ensayos y en la novela Concierto barroco (1974). Para él, el barroco brinda la posibilidad de dar status cultural a la realidad americana en una naturaleza sobreabundante, dada su característica monumentalidad.

En 1977 recibió el Premio Cervantes y ,dos años después, el Premio Médicis en Francia. Además de las obras citadas, se destacan El acoso (1956), Razón de ser (1976), La consagración de la primavera (1978), El arpa y la sombra (1979) y Ese músico que llevo adentro (crónica y ensayos, 1980). Murió en París cuando comenzaba una nueva novela.

sábado, 14 de junio de 2008

Del diario de Rufino Blanco Fombona: rumbo a Ciudad Bolívar

Del diario de Rufino Blanco Fombona:
rumbo a Ciudad Bolívar en la búsqueda de la aventura
como Gobernador del Territorio Federal Amazonas



“El sábado, víspera del Carnaval de 1905, como a las diez de la mañana, recibí un despacho telegráfico. El Secretario General del presidente me llamaba, por ese telegrama, al Palacio de Miraflores. Inmediatamente salí, tomé un coche, y me dirigí a la mansión presidencial. El secretario me informó que el Presidente pensaba nombrarme Gobernador del Territorio Amazonas.
Me alegre mucho; ¡Ya lo creo! Aunque entre mí pensé: ¿no puedo ser útil en Caracas, en un medio donde mis ideales del momento puedan ponerse por obra?
De todos modos, me alegré. Aquello equivalía a abrir campo a mi acción, a mis buenas intenciones de actuar, de ser un venezolano práctico.
En casa pasamos un Carnaval de lo más divertido. Nuestras ventanas caían precisamente a la calle del Carnaval, lo que en otras partes llaman “el coso”. Así, por las tardes, grupos de muchachas amigas de nuestra hermana Isabel, se enraciman en las ventanas, festonándolas, iluminándolas, alegrándolas. Una noche se bailó.
El miércoles recibí papeles e instrucciones en el Ministerio del Interior; y el jueves salí para La Guayra, donde me embarcaría esa tarde, a bordo del Manzanare, rumbo a Ciudad Bolívar.
Tuvo que deshacerse a toda carrera nuestro hogar, el viejo hogar roto desde 1892 con la muerte de nuestros padres, y que acabábamos de reconstruir, teniendo como núcleo a nuestra hermana Isabel. Pero el viento del destino nos separaba de nuevo. Isabel partiría con oscar para Europa. Se quedaría en Holanda, con Humberto, y Oscar regresaría a ocuparse en trabajos de agricultura, en finca de nuestra propiedad.
En cuanto a los demás, Augusto, Haroldo y yo debíamos internarnos en el antiguo y fabuloso país del fabuloso y antiguo Dorado.
Luego de cinco días de navegación, primero costeando el Oriente de Venezuela y luego Orinoco adentro, amanecimos una mañana frente a Ciudad Bolívar. La capital de nuestra Guayana, vista desde a bordo, en la bruma del amanecer, con sus torres blancas, sus casas blancas, sus contornos áridos y en el fondo una pirámide berroqueña, aparecía en el horizonte, acurrucada sobre una roca, orillas del famoso Río.
El buque se va acercando lentamente. La Ciudad, coronada de azoteas, se divisa mejor. Parece una ciudad árabe; y hasta me recuerda vagamente, sin que se sepa cómo, el panorama de Jerusalem, visto no se cuando, no se donde.
Aquella ciudad, a la que veía por primera vez, evocaba en mi espíritu recuerdos patrióticos. Allí se combatió con rudeza por la nacionalidad. Allí se fusiló a Piar en 1817. Allí se fundó la Gran Colombia, en 1819. a la belleza de su paisaje se reunía la belleza de la historia. Pisé tierra bajo los más gratos auspicios.
La estada fue prolongándose, sin pensarlo ni quererlo, en los preparativos de una internación en las soledades del Alto Orinoco. Tuvimos que lamentar una desgracia con que se iniciaba la expedición, siendo la primera salpicadura roja de esta odisea que iba acabar en sangre. Arvelo-Larriva, que debía juntarse con nosotros en Ciudad Bolívar para acompañarnos al Territorio, de que ya era conocedor, tuvo un lance personal con el propietario del Hotel donde vivíamos y le tendió muerto de un balazo. La multitud furiosa, penetró en el Hotel dando gritos y amenazándonos a todos. A duras penas pudimos salvar a nuestro compañero y salvarnos nosotros mismos de las garras enfurecidas del populacho."

He vuelto, pues, a saber lo que son besos, aunque sean besos de alquiler

He vuelto, pues, a saber lo que son besos, aunque sean besos de alquiler

Rufino Blanco Fombona: prisión en La Guaira, tras su “aventura” como Gobernador del Territorio Federal Amazonas
Del diario de Rufino Blanco Bombona



Rufino Blanco Bombona regresa de su “aventura” como Gobernador del Territorio Federal Amazonas preso. El relato de su experiencia es un testimonio dramático de la realidad de la Venezuela de inicios del siglo XX. De momento, tan sólo reproducimos el breve dialogo de RBF con su amigo, el Prefecto de La Guayra, sitio al que ha sido remitido, en calidad de detenido, ciudadano que afortunadamente para nuestro personaje es su amigo…


"Año de 1905
La Guayra, 30 de diciembre.- El Prefecto del Departamento, Leicibabaza, me da por prisión la misma Prefectura, sin guardia ni espías; con todo genero de comodidades. Como es antiguo amigo mío me pregunta:


¿Qué necesitas?


Una mujer, le respondo.


He vuelto, pues, a saber lo que son besos, aunque sean besos de alquiler…"

James J. Spencer: La conquista del Pico Naiguatá

La conquista del Pico Naiguatá
James J. Spencer

Los siguientes párrafos corresponden a extractos del texto original de James J. Spencer (*) cuando en 1872 se convirtió en el primer explorador en coronar la cima del "Pico de Naiguatá" (2.765 metros sobre el nivel del mar), la mayor elevación de la Cordillera de la Costa.
La traducción original es de Nicanor Bolet Peraza.



“Animado desde mi llegada a este hermoso país, pude realizar al fin en los días 6, 7 y 8 de abril último, una ascensión a la Silla en unión de varios amigos. No le di a mi viaje otro carácter que el de placer.
Llamó sin embargo mi atención el elevado Pico de Naiguatá que se levantaba atrevidamente a alguna distancia de la silla…se reputaba como inaccesible este pico ya que personas aseguraban de que en las selvas que lo rodeaban se ocultaban animales cuya sola ferocidad bastaba para hacer temeraria la empresa de atravesarlas…me sentí más y más deseoso de ser el primer humano que posase su planta sobre la aguda cima; y abrigado al mismo tiempo el propósito de recoger en provecho de este país a quien debo tan grata hospitalidad.
Fueron mis acompañantes: el General Leopoldo Terrero; el joven artista Ramón Bolet; el señor Antonio Goering miembro de la Sociedad Zoológica de Londres; el señor Gustavo Adolfo Hûbel, ingeniero minero; el joven Dr. Simón Vaamonde, hombre de ciencia; y el señor Enrique Lisboa.
A la 1 y 25 p.m del día 21 de abril, y en momentos en que el termómetro marcaba 85 grados Fahrenheit (10.5 centígrados, lo que representa que para aquella época la temperatura de Caracas era casi la del páramo), salimos de la capital, montados en mulas y tomamos el camino hacia el este…Llegamos al bello caserío de Sabana Grande a las 2 y 55 minutos. Allí descansamos y nos dirigimos hacia un lugar de hermocísimas plantaciones llamado Los Dos Caminos.
En este lugar nos esperaban los guías y peones en número de ocho. Eran los primeros, Miguel y Julián Rivero, Ambosio Mesa y Meliton Cuervo, y los últimos, Antonio Pacheco, José Luis Sanoja, Juan José Guillén y mi sirviente Juan Evangelista Fernández. De allí continuamos en la vía hacia Petare para pasar la noche.
Discutimos esa noche cual vía tomar y quedó aceptada la que sugirió el Dr. Vaamonte quien creía conveniente ascender por el estribo de la montaña opuesto a la silla.
A las 4 y 40 minutos del día siguiente salimos todos en número de 15, el termómetro marcaba 5 grados (de ahora en adelante diré la temperatura en grados centígrados)
Quince minutos después de comenzada la ascensión llegamos a una altura de 3.725 pies y la temperatura bajó a 3 grados.
En estos momentos se olvidan los años, se siente el cuerpo ávido de impresiones y de movimientos y el camino parece corto por incómodo que sea.
Seguimos subiendo hasta la fila. El termómetro marcaba 2 grados y el barómetro revelaba que estábamos a una altura de 5.375 pies.
Las ocho de la mañana se hicieron cuando echamos pié a tierra en Cerro Duarte, continuamos subiendo el casi perpendicular camino. Sometidos ya a la incómoda acción del sol que se levantaba con fuerza detrás de la fila del Naiguatá. Las nueve justas eran cuando llegamos a una choza de carbonero donde debíamos dejar a las bestias, pues a poca distancia de allí el camino concluía El termómetro marcaba 7 grados y el barómetro 2100 metros.
Por donde quiera íbamos encontrando fresas y moras silvestres de las que tomábamos para mitigar un poco la sed.
Llamome la atención ver en el camino grandes talas de maderas preciosas para construcción y otros usos. Conveniente sería imponerles el deber a cada uno de los carbonero de sembrar una mata por cada árbol que derriben.
A las 10 y 20 llegamos a un lugar donde termina por completo todo el camino y en donde se encuentra la última fuente, nos encontrábamos a 2180 metros y la temperatura era de 12 grados.Agarrándonos penosamente de los troncos y a haciendo que los peones talasen con sus machetes el monte que no mostraba camino alguno, comenzamos a subir la horrible pendiente de aquella montaña.A las 12 y veinte minutos después llegamos al pié de una roca, a la que le dimos el nombre de La trinchera y cuya cumbre ganamos a la 1 y 5 minutos. La parte de la montaña donde nos encontrábamos mereció el nombre de Cerro de los Treinta y dos Diablos, aludiendo a que solo valiendo por dos diablos cada uno de los 16 expedicionarios, podíamos haber llegado hasta aquel lugar.
Continuamos en seguida hacia la próxima eminencia y a las 2 y 10 minutos la coronamos. Quisimos descansar allí pero nuestro amigo Antonio Goering nos advirtió el peligro que corríamos de ser molestados por las fieras, y resolvimos continuar, dejando eternizada nuestra gratitud por tan humanitaria advertencia, con el nombre que a aquel cerro dimos de Punta de Goering.
Una grave cuestión vino a presentarse, sin embargo, arrojando sombras en todos los semblantes. E1 agua que nos restaba no era ni medianamente bastante pare llegar hasta el Pico, ni siquiera para pasar la noche. La situación era por demás conflictiva: en lo adelante no había que contar con que encontrásemos una sola gota a tan inmensa altura y en una estación de verano como la que atravesábamos; y en cuanto a la fuentecilla de donde nos habíamos provisto, era ocioso pensar en volver a ella desandando lo que con tanto trabajo habíamos ganado.
Ocurrióseme en este apuro mandar a algunos de nuestros peones en busca de agua, lo que pude conseguir de ellos mezclando a los más calurosos elogios, las persuasivas razones de libras esterlinas. Partieron tres de ellos en dirección de la Fuente de la Vida -como convinimos en llamar a aquella que ya he mencionado, prometiéndonos estar de vuelta a la mañana del siguiente día; y con esta esperanza nos entregamos a devorar una deliciosa comida en que figuraban en primer término esos deliciosos pasteles que aquí se conocen con el nombre de hallacas.
Hecha poco después la recolección de la leña y malezas que habían de alimentar las fogatas por la noche pare librarnos de los rigores del frío, y antes que todo, pare alejar las probabilidades de una visita extemporánea del rey de aquella selva, nos divinos a la entretenida ocupación de examinar nuestros dominios. Enormes mesas de rocas, colocadas en ese desorden peculiar a la naturaleza, que en caprichosas líneas despliega la variedad o la armonía, formaban ya baluartes, ya galerías, ya bastiones o recintos como nuestro campamento, ya terrados desde donde la vista podía perseguir las lejanas fajas de horizontes extensísimos.
Montados sobre una de las más elevadas de aquellas rocas, comenzamos a tomar notas unos, a dibujar otros, y a pintar Bolet, mientras que Terrero se ocupaba de herborizar. Eran las seis y media de la tarde.
A las 7 de la noche el termómetro bajó a 0 grados, marcaba el barómetro 2.550 msnm. El cielo estaba hermoso; el aire puro, y todo convidaba a gozar de tan bella noche.
…Logramos trepar la cúspide de esta eminencia, que como la anterior no permitía que se la flanquease por ningún lado, ya por lo fragoso del terreno, ya porque la cordillera no se estriba en la altura, estando sus más elevados contrafuertes como a 100 metros más abajo de la fila; y algunos, como el del lado N. O. del Naiguatá. Es mi creencia que el solo camino por donde es accesible aquel elevado pico ea el del espinazo de la cordillera, que era el que nosotros seguíamos, donde las rocas, ásperas como una lima, ofrecen apoyo suficiente en esta peligrosa ascensión. Estando aun en la cumbre oímos doce cañonazos disparados por un buque de guerra español que saludaba el puerto de la Guaira, y cuyas detonaciones llegaban distintamente hasta nosotros.
…Varias y singulares son las formas que allí tienen las rocas; ora parecen paredes adoquinadas con esmero, ora tienen el aspecto de columnas coronadas por turbantes como se ven en Ios cementerios musulmanes; las hay que pudieran confundirse con hermosos sillones y sofás, mas entre todas llama la atención una gran media luna perfectamente cincelada, cuyo dibujo nos apresuramos todos a trazar en nuestras carteras.
Con grandes dificultades descendimos a un vallecito cuyo fondo parece que lo llenan las aguas en el invierno, pues todavía encontramos en la tierra gran humedad y aun plantas que viven también en el agua, según aseguro el Dr. Vaamonde.
Después de mil vueltas que nos obligó a hacer lo irregular del terreno, logramos la cresta del penúltimo pico.
…Tal como un grupo de guerreros que escalando impetuosos una torre, más que en las manos y en los pies, están sostenidos por el equilibrio, y alumbrados por la gloria, la muerte les sonríe; así nosotros, arrebatados violentamente por nuestro entusiasmo, nos dirigimos hacia la próxima aguja.Diez minutos después aquellos senos sin ecos ondularon el grito de Hurra NaiguatáNuestras plantas hollaban, las primeras, la aguda cima del soberbio pico, una de las más grandes alturas cercanas al océano.
Eran las 11, 41 minutos y 10 segundos de la mañana del 23 de abril de 1872"
(*) Spence, James Mudie(Inglaterra, 1836-1878)

Viajero, pintor, escritor. Entre 1871 y 1872 estuvo en Venezuela con el objeto de estudiar la posibilidad de una explotación británica bien fuera de carbón o de guano, interés que lo llevó a conocer distintas partes del país. Se relacionó con poetas, escritores, científicos y artistas, y fue nombrado miembro corresponsal de la Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales de Caracas.
En julio de 1872 organizó la Primera Exposición Anual de Bellas Artes Venezolana en el Café del Ávila, y posteriormente la llevó a Manchester y a Salford en Inglaterra. La muestra fue visitada por cerca de doce mil personas en Caracas y marcó un hito en círculos artísticos venezolanos. Logró reunir medio centenar de obras entre óleos, acuarelas, dibujos y fotografías de artistas locales como Nicanor y Ramón Bolet Peraza, y de extranjeros como Henrique Neun, Anton Goering y sir Robert Ker Porter, según el catálogo Illustrationes of Venezuela: Catalogue of works of art & c., collected during eighteen months travel in that republic, 1871-2 publicado en Manchester.
En las excursiones que hizo con Ramón Bolet y con Goering, Spence realizó algunos dibujos y acuarelas de carácter descriptivo que expuso en el Café del Ávila. Aunque su libro The Land of Bolívar, or war, peace and adventure in the republic of Venezuela, editado en Londres por Sampson, Low, Marston, Searle & Rivington en 1878 (23 x 15 cm), no especifica quién dibujó las láminas, varias se le atribuyen al propio autor y las otras a Ramón Bolet y a Goering.
Spence retornó a Inglaterra con el nombramiento de cónsul de Venezuela en Manchester.

IRENE LOZANO: Todos quieren ser liberales

Todos quieren ser liberales (*)
POR IRENE LOZANO


“Liberal” es una de las palabras tocadas por la redefinición de «conservador» a la que se opone. Se trata de un concepto vidrioso y polisémico como pocos. Trabaja tanto que sin duda Lewis Carroll le abonaría una paga extraordinaria. En primer lugar, alude tanto al sistema que es expresión privilegiada de las ideas de la modernidad como a una corriente ideológica nacida dentro de ese sistema. En esta última esfera, su significado no sólo varía de unas épocas a otras, sino también geográficamente. «Liberales» eran los de las Cortes de Cádiz; de «liberal» tachaban a Nicolas Sarkozy sus adversarios, durante la campaña de las elecciones presidenciales de 2007, para evocar los fantasmas de la desregulación empresarial; de «liberales» son tildados en Estados Unidos los defensores del New Deal de Roosevelt, gente que en Europa consideraríamos socialdemócrata; y «liberal» es considerado también, en Gran Bretaña, quien simplemente defiende las libertades individuales y la iniciativa privada. (...)
Muchos liberales se encuentran hoy sumidos en profundas contradicciones en su deslizamiento a posiciones conservadoras, pues forma parte esencial de su ideología la separación radical de la Iglesia y el Estado, así como la reivindicación de la autonomía del individuo; en suma, un rechazo de las doctrinas eclesiásticas ortodoxas en lo tocante al divorcio, el aborto, la contracepción o la homosexualidad.
Otra contradicción mayor asoma en su horizonte. El liberal es, por decirlo en palabras de Larra, «el símbolo del movimiento perpetuo», se inspira en la utopía del progreso indefinido, y en la confianza en las conquistas de la ciencia y la técnica para erradicar la enfermedad y el mal. Su proyecto político, plasmado en declaraciones como la de los Derechos del Hombre y del Ciudadano se fundamenta en el imperio de la ley, por lo que difícilmente puede comulgar con una desregulación que impida el control de los poderes económicos y propicie un desequilibrio entre los distintos poderes que supone un retroceso respecto a lo propugnado hace dos siglos. El liberal se ve hoy empujado al pesimismo, pues en la medida que acepte las premisas del pensamiento neoconservador se vuelve antiliberal.
Pese a la confusión reinante en torno al concepto de lo «liberal», o quizá por ello, se ha convertido en una palabra fetiche: pocos políticos desperdician la ocasión de identificarse con ella, como si les fascinara el hecho de que puede significar cualquier cosa. Cuando José Luis Rodríguez Zapatero era aún líder de la oposición, lanzó su célebre proclama por un «socialismo liberal y libertario»; años después, su vicepresidente económico, Pedro Solbes, se definiría políticamente con otro galimatías cuando dijo ser «un socialdemócrata liberal». También Aznar, ubicado ideológicamente mucho más cerca del neoconservadurismo que del liberalismo, ha proclamado ser un «liberal clásico». (...)
Privatización de conceptos
El riesgo de las épocas de significados inestables es precisamente que nos ponen a mano una poderosa tentación: la de redefinir los conceptos a partir de criterios privados o personales, no comunes, como requieren los conceptos estables. Decir «Un liberal soy yo» es hacer un juego de lenguaje para modificar las reglas mientras se está jugando, lo cual no deja de ser tramposo. Nos remite, asimismo, al estadio primitivo del aprendizaje del habla descrito por Agustín de Hipona en sus Confesiones: «Cuando ellos nombraban alguna cosa y consecuentemente con esa apelación se movían hacia algo, lo veía y comprendía que con los sonidos que pronunciaban llamaban ellos a aquella cosa cuando pretendían señalarla». Pero este tipo de aprendizaje, como señala Wittgenstein, sólo sirve para el vocabulario que alude a una realidad tangible en el mundo externo. El lenguaje político no es de este tipo, no se puede explicar a los ciudadanos mediante la deixis, como si fueran niños (...).
Conservador y de izquierdas
Se puede ser conservador y de izquierdas, como lo eran los jerarcas soviéticos del ala dura que, en los años ochenta, se oponían a las reformas planteadas por Gorbachov. También se puede propugnar una revolución de derechas, como en los casos de la Falange Española, el Partido Fascista italiano o el Partido Nazi alemán. En la descripción tipológica del fascismo hecha por Stanley G. Payne, queda claro que sus objetivos políticos responden a un esquema revolucionario, tanto en la estructura del Estado que propugnan -un nacionalismo autoritario no inspirado en principios o modelos tradicionales- como en su búsqueda de una estructura económica nueva -«integrada, regulada y pluriclasista»-, así como de un cambio radical en la política internacional.
También resulta posible, y acorde con el eclecticismo posmoderno, sostener una ideología a la carta: con unos gramos de ideas tradicionales y otros de progresismo, si bien este cóctel convierte el debate político en un caos como el que se ha visto en España durante la legislatura de Zapatero (2004-2008). El Partido Socialista, de vocación y raíces universalistas e internacionalistas, aliado con los nacionalismos esencialistas de Cataluña o el País Vasco, y enfrentado a la oposición del Partido Popular, que invocaba los ideales igualitarios y la Ilustración al tiempo que se manifestaba de la mano de los obispos contra el matrimonio homosexual o se oponía a algo tan ilustrado como la asignatura de Educación para la Ciudadanía.
La contradicción lógica, que excede las tensiones soportables para el lenguaje, se encuentra en la reivindicación de conservadurismo y cambio. En ese momento, el Clotaldo de «La vida es sueño» exclamaría escandalizado: «¿Qué confuso laberinto es éste, donde no halla la razón el hilo?».
(...)
Un desarreglo similar refleja la frase con que Tony Blair se definió a sí mismo cuando estaba a punto de abandonar el cargo. Timothy Garton Ash le preguntó en una entrevista cuál era la esencia del blairismo y el aún primer ministro contestó: «El intervencionismo liberal». ¿Otra trampa de Humpty Dumpty? En un intento de aclararla, el historiador británico aseguró que se trataba de «una concepción progresista del mundo que parte de la realidad de la interdependencia en una era de globalización y actúa con arreglo a unos valores determinados». Una explicación impenetrable por cuanto no aclara lo más necesario: los valores con arreglo a los cuales actúa ese «intervencionismo liberal».
La desvirtuación de la izquierda, convertida en conservadora y defensiva de un modo u otro, tampoco deja a la derecha bien parada.
En los dos siglos transcurridos desde la Revolución francesa, los conservadores sólo hanimpulsado los cambios, sólo han sido revolucionarios en un momento muy concreto de la historia: en la Europa de entreguerras desconcertada por la masacre de la Primera Guerra Mundial y acobardada por el triunfo de la revolución soviética. Junto a la derecha conservadora, surgen en esos años movimientos y partidos que Payne caracteriza como derecha radical, autoritaria, antiliberal y antimarxista. En algunos casos, aparecen de forma simultánea a los movimientos fascistas, con los que comparten tantos rasgos que, con frecuencia, se nutren entre sí o se alían. En ocasiones, esa derecha radical que «deseaba destruir todo el sistema político del liberalismo vigente y de arriba abajo» acaba eclipsada por el auge de movimientos fascistas mucho más poderosos.
«Revolución conservadora»
No es casual que también en aquella época se invocara de manera recurrente ese engendro lógico de la «revolución conservadora», especialmente en Alemania, coincidencia inquietante por demás: «La konservative Revolution es una tradición política que recorre todo el campo ideológico de la derecha alemana, al menos desde 1921 a 1934 y más adelante, hasta el año 40», asegura Jean Pierre Faye, que también recoge esta frase de Hitler: «Soy el revolucionario más conservador del mundo».
Ahora, como entonces, esa derecha no es defensiva, sino ofensiva; no aboga por la permanencia, sino por el cambio; no refunfuña ante las iniciativas ajenas, sino que toma las propias y obliga a los revolucionarios izquierdistas de antaño a ir a rebufo. En su libro «Una nación conservadora», John Micklethwait y Adrian Wooldrige, director y corresponsal en Washington de la revista The Economist respectivamente, ilustran esa nueva ideología conservadora con la sucinta descripción de una joven pareja de militantes del Partido Republicano estadounidense: «Para Dustin y Maura, el conservadurismo es un credo progresista. No tiene nada que ver con gente mayor aferrada a sus cosas, sino con gente joven que intenta cambiarlas». Lo que hasta hace poco constituía una oposición (conservador/ progresista) se convierte ahora en una equivalencia. El vocabulario actúa sobre nuestra percepción como lo describió Wittgenstein: «Pronunciar una palabra es como tocar una tecla en el piano de la imaginación». Y cuando alguien dice «conservador», la imaginación nos dibuja un terrateniente, un banquero con un puro en la boca, un militar hierático, una aristócrata enjoyada, un hombre de orden, una beata de misa diaria. Estereotipos, sin duda, pero con su trasfondo de verdad, que no logramos ver en la estampa de dos jovencitos rebeldes. Del mismo modo, si pensamos en cómo el término «conservador» se emplea para referirse a la izquierda, la imaginación vuelve a carecer de referente, pues tampoco este vocablo nos sugiere un minero británico o un joven francés resistiéndose a ser explotado.
El lenguaje público dominante nos habla de «intervencionismo liberal», nos remite a jóvenes inquietos defensores de un «conservadurismo progresista», está poblado de «conservadores ansiosos de cambio» y de viejos revolucionarios que recelan de todo lo que huela a reforma o tenga trazas de cambio. Lo nuevo se vuelve omnipresente en una política frente a la cual se alza la sospecha de la mistificación permanente: neoconservador, neoliberal, Nuevo Laborismo, Nueva Izquierda.

(*) Tomado del diario ABC de España: http://www.abc.es/hemeroteca/historico-11-05-2008/abc/Domingos/todos-quieren-ser-liberales_1641858344857.html

James Joyce: Ulises (novela)

Ulises (novela)
James Joyce

Edición de 1922

Ulises es una novela del escritor irlandés James Joyce, publicada en 1922 con el título original en inglés de Ulysses. Su título proviene del protagonista de la versión latina de La Odisea de Homero, originalmente llamado en griego Odiseo. Es considerada por gran parte de la crítica la mejor novela en lengua inglesa del siglo XX.

El libro ha sido objeto de numerosos y profundos estudios, críticas y controversias.
Es considerada una joya de la literatura universal, ya que nos presenta todo un cosmos y es al mismo tiempo una Suma literaria, la historia de una sociedad, el saber simbólico de una cultura y un inventario del presente.

Argumento

La novela relata un día, el 16 de junio de 1904, de la vida de tres personas de Dublín. Sus personajes, el joven intelectual de Stephen Dedales, el agente comercial Leopold Bloom y su esposa Molly.
El título alude al héroe de la Odisea de Homero. Existe todo un sistema de paralelismos (lingüísticos, retóricos y simbólicos) entre las dos obras (por ejemplo, la correlación entre Bloom y Odiseo, así como la que existe entre Stephen Dedalus y Telémaco). Igualmente, la novela se compone de dieciocho episodios ordenados conforme al modelo de la Odisea de Homero.
En la actualidad, los lectores fervientes de Ulises celebran el 16 de junio en todo el mundo como una festividad que lleva el nombre de Bloomsday. Joyce escogió esa fecha porque fue el día en que se citó por vez primera con la que después sería su pareja, Nora Barnacle.
Ulises es una novela enorme: 267.000 palabras en total, con un vocabulario de más de 30.000. En la mayoría de las ediciones consta de entre 800 y 1.000 páginas, para sus 18 capítulos. A primera vista el libro parece desestructurado y caótico, pero los dos esquemas que Stuart Gilbert y Herbert Gorman hicieron públicos tras la edición para defender a Joyce de las acusaciones de obscenidad hicieron explícitos los vínculos con la Odisea.
Uno de los rasgos más importantes del libro está en que Joyce utiliza un estilo diferente para cada capítulo. El más usado es el de monólogo interior («conciencia interior» —stream of consciousness— en la terminología de William James), que consiste en expresar los pensamientos del personaje sin una secuencia lógica, como ocurre en el pensamiento real. La culminación de esta técnica narrativa es el epílogo de la novela, el famoso monólogo de Molly Bloom, en el que el relato, sin signos de puntuación, emula el fluir, libre y desinhibido, del pensamiento.
Lo inmenso de esta obra es la amanera en que el escritor introduce al lector en la conciencia de otro, , haciéndole percibir recuerdos semiconscientes, ideas vagas, sentimientos poco claros, sensaciones corporales difusas, imágenes, olores y sonidos con tal realidad, complejidad y ritmo, llegando al final de la obra a conocer quizás más a Bloom que a sí mismo. La crítica comúnmente señala que en ninguna obra literaria se encuentra un retrato tan exhautivo de una persona como en Ulises.


Adaptación cinematográfica


El libro dio origen a una película del mismo nombre Ulysses (1967), que tuvo fuertes problemas de censura por su fidelidad al texto. En Irlanda no fue permitida hasta el año 2000.
Bloom es el título de la nueva adaptación del Ulysses de Joyce para el cine, dirigida por Sean Walsh en el 2003 y protagonizada por el reconocido actor Stephen Rea en el papel de Leopold Bloom.

Ediciones en castellano


Joyce, James (1996/2005), Ulises, traducido por José Salas Subirat (primera traducción/edición en castellano; Santiago Rueda Editor, 1945). Colección: Clásicos Universales Planeta. Quinta edición. Barcelona: Editorial Planeta. ISBN 978-84-08-01672-4.
– (1991), Ulises, Premio Nacional de Traducción de 1978, traducción a cargo de José María Valverde. Colección: Narrativa. Tercera edición. Barcelona: Editorial Lumen. ISBN 978-84-264-1183-9.
Bibliografia
Dietrich Schwanitz. La Cultura. Santillana. Madrid. 2006
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